Récord de aspirantes para organizar el Mundial femenino

Existen pocas dudas de que el fútbol femenino ha llegado para quedarse. En el último Mundial, celebrado en Canadá en 2015, ya hubo indicios del potencial que tenían las chicas con el balón. Entonces se superaron ampliamente todas las previsiones. Durante un mes se logró un impacto económico de más de trescientos millones de euros -el gasto inicial fue de 142 millones-, se registró una audiencia mundial sin precedentes y los asistentes a los estadios superaron el millón de personas. Por eso, no es de extrañar que se hayan presentado hasta nueve candidaturas para albergar la cita de 2023. Todo un récord.

Tal y como cuenta Gerardo Molina, experto en marketing deportivo y CEO de ‘Euromericas Sport Marketing’, «el fútbol femenino ha crecido en la ultima década por el interés que tiene la FIFA, las federaciones y las marcas en generar más ingresos en patrocinios y venta de todos los derechos comerciales».

Han pasado veinte años desde que el estadio Rose Bowl de Pasadena consiguiera congregar a más de noventa mil personas (90.185) para ver la final del Mundial de 1999. El pasado domingo, dos décadas después, más de sesenta mil (60.739) se reunieron en el Metropolitano para disfrutar del Atlético-Barcelona y establecer un nuevo récord en un encuentro de clubes. Desde aquella cita en EE.UU, el fútbol femenino ha ido escalando hasta colarse entre los primeros puestos de interés deportivo. Y esto, como es normal, ha generado un mayor atractivo para la inversión.

«Esto se percibe en el crecimiento de las marcas que fabrican indumentaria deportiva de competición femenina, la generación en los clubes de los equipos femeninos, el desarrollo de ligas, los ámbitos para los entrenamientos, etcétera», cuenta Molina.

La cita más codiciada

Argentina, Australia, Bolivia, Brasil, Colombia, Japón, Nueva Zelanda, Sudáfrica y una candidatura conjunta de las dos Coreas optan a albergar el Mundial de 2023. Nunca hasta ahora tantos países habían mostrado interés en algo así: para la cita de este verano (será en Francia), pujaron cinco; para las dos anteriores, solo hubo dos candidaturas; antes de eso, solo un país se presentó como anfitrión. «Esta es la lista más grande de asociaciones que han presentado expresiones formales de interés a la FIFA con el fin de organizar la Copa del Mundo femenina», han explicado desde la FIFA.

Las previsiones son positivas. Con respecto al Mundial de Canadá, la estimación de cara a la cita de este verano en Francia mejorará la anterior: «Las cifras se superarán en un 35% , considerando la venta de derechos de transmisión al mundo, la asistencia a estadios, ocupación hotelera, consumo de bebidas y comidas, recaudación por patrocinios y venta de merchandising», asegura Molina.

Entre las nueve candidaturas, cabe destacar la de Corea del Norte y Corea del Sur. La relación entre ambos países lleva deteriorada desde hace varias décadas, y lo que las relaciones diplomáticas no ha conseguido, el deporte está siendo capaz de hacerlo. En los anteriores Juegos de Invierno en Pyeongchang, ambas naciones compitieron con equipos conjuntos bajo una bandera común. Ahora han dado un paso más y ambos gobiernos parecen decididos a ejercer de anfitriones para la cita.

«Creo quen la candidatura conjunta de las dos Coreas cuenta con muchas opciones de ganar. Es clave unir los lazos de los dos países para distender sus relaciones políticas, y el fútbol es capaz de generar eso, más aún si se revaloriza el nuevo rol de la mujer en el fútbol desde ese espacio del mundo», opina Molina.

Una de las razones del atractivo de albergar un Mundial femenino es que este ha traspasado lo puramente deportivo. Con el precedente de Canadá y la evidencia del auge de esta modalidad en cada país, existen cada vez menos dudas de la rentabilidad de presentar candidatura. «’Euromericas Sport Marketing’ estima que para los próximos mundiales se equipararán tanto en audiencia como en recaudación de patrocinios los mundiales de hombres y mujeres. La diferencia para 2023 no superará el 25% a favor del Mundial masculino». En marzo del año que viene se conocerá la decisión.