Marketing deportivo y el poder de las redes sociales para “convertir la pasión en resultados”

De los más de 2000 millones de usuarios de Facebook, 1300 millones son amantes del futbol. Se mueven en la industria deportiva 16.000 millones de dólares en ventas.

Euromericas Sport Marketing México publica el informe “Fútbol e inversión en nuevas tecnologías 2018“. Que ha medido el crecimiento del dinero invertido en campañas de marketing digital en las redes sociales. Y la influencia de ingresos de dinero por la vía tecnológica en los clubes de fútbol que las aplican en el mundo.

Hace apenas cinco años, muchos clubes ni siquiera estaban en Twitter o Facebook. Hoy, la mayoría están conectados. Pero el 61% lo hace como medio de comunicación. Pocos son aquellos cuyo objetivo es convertir esta herramienta en contactos de ventas. O para brindar más servicios de calidad a millones de personas en tiempo real. La cifra creció de 7.500 millones en 2014 a 16.000 millones de dólares en 2018.

La inversión de marketing digital permite que los clubes, que son propiedades deportivas logren crecer en promedio ponderado un 71% más que por la vía tradicional. La clave es llegar con más comodidad y con más información a los aficionados y a la gente amante del deporte. Y se puede realizar un seguimiento exacto sin margen de error. Es lógica pura. “Lo que se debe realizar es una convergencia entre Facebook, YouTube, Twitter e Instagram. Ese es el modo lograr armar una gran base de datos de todos y cada uno de sus simpatizantes”, detalla Gerardo Molina, profesor emérito en marketing deportivo y especialista en nuevas tecnologías.

En los planes de marketing deportivo hoy se utilizan más de un 39% la inteligencia de Google y las redes para convertir la pasión en resultados. Esa es la nueva meta de la industria futbolística.

Las redes sociales se monetizan

Molina resalta, sin embargo, que “los clubes son lentos en realizar las inversiones en campañas digitales en América. Un club que entiende a las redes e invierte en ellas vale más para sus patrocinadores”. La primera tarea sigue siendo saber cual es su valor económico de mercado. No es un accidente que los clubes que ya están realizando inversiones digitales hayan firmado contratos con empresas de relevancia. Como el Manchester United, que ingresa 71 millones de euros de Chevrolet (General Motors) por estampar su logo en las camisetas. Pero, además, por activar el acuerdo en las redes sociales con campañas.

“El club inglés puede contactar con sus aficionados, transformando la información en un big base. Lo que le lleva al conocimiento de los hábitos de consumo de sus simpatizantes y de los usuarios de las marcas comerciales patrocinantes. Los clubes que siguen esta línea de inversiones tecnológicas se han transformado en ‘empresas con identidad’. Lo que les permite adaptar ofertas para sus seguidores. Luego, el club le venderá una camiseta o un abono anual al estadio con facilidad. Y con un coste de gastos menor. Un club inteligente es aquel que tiene base de datos de millones de fans. Y eso vale miles de millones de euros. El 85 % de las personas no tienen problema en dar información si se las requiere el club”, sentencia Gerardo Molina.